Testimonio de Carla

Descarnado relato de Carla, una chica que decidió darle curso real a su vida y decidió someterse a una cirugía de reasignación. Sus temores, dudas y esperanzas sobre lo que será su vida de aquí en adelante, tras su operación, están plasmadas en esta abierta confesión.

Tengo 42 años y desde los 27 me inyecto hormonas. Lo hice hasta el año 1999, cuando, cansada de hacer las cosas mal, acudí a mi médico de cabecera para solicitar ayuda. Le conté lo que me pasaba y él, con una cara de no entender nada, me remitió al hospital clínico diciéndome que el endocrinólogo sabría qué hacer para resolver mis problemas. Aunque mi médico no estaba muy seguro de lo que hacía, al menos tuvo el detalle de hacer algo, cosa que yo le agradecí. Tomando en cuenta que aún en aquella época el conocimiento sobre nuestra condición era poco o nada conocido, para mí fue un buen comienzo.
El endocrinólogo me revisó de pies a cabeza y me pidió que me hiciera unos análisis que incluían niveles hormonales en la sangre y un examen de VIH. Esto último no me pareció bien porque noté que, por mi condición, el médico suponía que yo laboraba en algo relacionado con el sexo. Me recetó estrógenos, antiandrógenos y me dijo que el tratamiento estándar sería el más recomendado para mi caso. Yo seguí su consejo porque no tenía adonde más acudir. Continué el tratamiento haciéndome análisis cada año.
Navegando por Internet conocí muy buena gente, me di cuenta de que no estamos solas y que los tiempos están cambiando para mejor. Conocí a una buena amiga transexual con la que luego trabajé y que resultó siendo una buena activista. Aunque yo siempre me he mantenido al margen, reconozco que soy de aquellas que cuando me entero de que una ley a favor de nosotras es aprobada, simplemente aplaudo, sabiendo que para conseguirla muchas personas han luchado con denuedo. Algo que tengo muy en claro, hoy, es que si se quiere conseguir algo hay que luchar mucho, sobre todo a través de los medios de comunicación. Considero que no sé expresarme bien y que los nervios me comen viva, por lo que no serviría para ser activista.

Conocí a otra gran amiga activista, Montserrat, quien me visitaba constantemente en mi trabajo. Ella había comenzado su transición desde no hace mucho, pero cuando decidió salir a la luz lo hizo con tal fuerza que gracias a ella y su lucha las operaciones de cambio de sexo se realizan por cuenta de la seguridad social en Catalunya. Siempre he querido vivir en el anonimato, pensando que tiene que ser así, pero luego me di cuenta que cada vez más las chicas como nosotras tienen menos miedo y que hay mucha más información y aceptación, lo que me genera mucha alegría.

Toda mi existencia la he vivido por etapas; al no saber qué pasa contigo vas dando botes por todos lados sin encajar en ningún lugar hasta que encuentras el sitio adecuado.
A la cirugía de reasignación le tenía un pánico increíble y siempre me tiré para atrás; primero por su elevado precio y a que le tengo pánico a los quirófanos y todo lo que hay a su alrededor. Pero mi amiga Montse, que a principios de año se realizó la cirugía de reasignación, me preguntó porqué no asistía a la terapia de grupo que se organizan los segundos miércoles de cada mes.
En el Hospital Clinic existe una Unidad de Género dirigido por endocrinólogos, psicólogos, psiquiatras y cirujanos. La unidad es muy buena pero hay gente que está en contra de que se aborden algunos temas que se discuten allí. La verdad es que no estoy muy al tanto, pero se escucha que, como en todo gobierno, siempre existen ciertas oposiciones y se quieren priorizar otros intereses.

Empecé a asistir a las reuniones y lo que he vivido hasta el momento me ha ayudado. Ahora tengo mucha más seguridad con respecto a la cirugía de reasignación, la cual, si Dios quiere, me la harán a principios de 2010. Para la operación el cirujano me tiene que evaluar para saber qué tipo de cirugía es la más aparente y someterme a toda clase de pruebas y análisis. Además, tengo que dejar el tratamiento hormonal al menos un mes antes. Según el médico, un domingo ingreso a la clínica y el lunes alrededor de las 15 horas entro al quirófano.
Las reuniones se desarrollan en una sala con las sillas dispuestas en círculo. En el centro se ubican la psicóloga y la psiquiatra responsables. Asisten también estudiantes de dichas profesiones. A todas se nos pasa una lista en la que uno pone su nombre y si eres paciente, amigo o familiar. Luego nos presentamos cada con nuestros nombres y decimos todo lo que nos apetezca acerca de nosotras. Se exponen dudas de todo tipo: legales, de cirugía, convivencia, noticias y todo lo que pueda ser beneficioso.

En la última reunión de julio, una chica boliviana expuso los problemas que tuvo al intentar renovar su permiso de residencia dado que su aspecto no correspondía al de su tarjeta de residencia, por lo que le dijeron que hasta que no se nacionalizara no podría cambiar su nombre. Ahora tienen que hacerle una nueva partida de nacimiento. Quedó en contarnos cómo le fue, puesto que lo hablaría con la compañera abogada de la unidad.
Las chicas que ya se han reasignado nos revelan detalladamente cómo va su proceso de evolución, y cuan sensibles se encuentran frente a los cambios. De eso se tratan las reuniones, de no engañarnos a nosotras mismas y de guiarnos por lo que se escucha sobre la sensibilidad, la líbido, el orgasmo, etc. Una de las chicas nos llevó al baño y nos mostró el estado de su operación; fue fantástico, ella nos calmaba diciendo que no tengamos miedo, que todo es muy rápido y que no hay dolor. Ella tenía aún el catéter en su uretra adherido con esparadrapo en el tórax y una faja pantalón para que esté bien sujetado. Es fantástico lo que estoy viviendo en estos tiempos y ruego que pronto me llegue a mí.

Ahora no recuerdo más cosas, de momento será que presto mucha más atención a lo que realmente me interesa: mi cirugía de reasignación y todo lo que la rodea. Estoy como en una nube.


El Secretariado Trans Mundial se ha formado para enlazar a todos los grupos de activistas que buscan la igualdad de derechos y oportunidades para las personas transgéneros, transexuales, travestis e intersexuales.

Choose 1st color

Choose 2nd color

Choose 3rd color